Y no me gusta, porque
recuerdo otra clase de hábitos entre las personas, hoy desaparecidos
por completo, los cuales formaban parte de la vida cotidiana.
Recuerdo las relaciones que existian entre los vecinos de una casa, o
de la calle, que de todo había. Todos se conocían, bien por sus
nombres, o por ser hijo de, o por ser la nuera o el suegro de, o la
del 4º C. Cuando se hacía imprescindible pedir un pequeño favor,
no se dudaba en llamar a la puerta de alguien para conseguirlo. Todos
eran un TODO y como tal se comportaban.
Los juegos de los niños
eran callejeros, con movimiento. No existían en la calle juegos
estáticos, ya que para practicarlos los muchachos tenían que mover
los músculos a tope. Lo mismo ocurría con las muchachas. Ellas
jugaban con la comba o bien sobre un mosaico trazado sobre el suelo
con unos unos cuadros sobre los que saltaban de uno a otro.
Este vínculo entre las
personas, así como la forma de juego entre los menores ha
desaparecido. Ahora la gente no se conoce, muchas veces ni los
vecinos de una misma casa llegan a conocerse, ya que solo se ven y
hablan, a través de las convocatorias que esporádicamente celebran
llamadas "reuniones de vecinos".
Si comentamos el
comportamiento de los menores, o no tan menores, los cuales se
encierran en sus cuartos con una enorme cantidad de artilugios
electrónicos en los cuales buscan la distracción, la cosa se
desfasa.


Pero en resumen, conociendo
tanto de todo, y tan poco del que vive al otro lado del tabique de
nuestra habitación, la verdadera realidad es que somos unos
solitarios. Estamos solos al lado de miles de personas que también
están solas. Y cada vez estamos más y más solos.

Este libro tiene muchas
cosas buenas, pero siempre van acompañadas por cosas malas. Tenemos
tantas comodidades, que sin movernos del sillón, y si nos lo podemos
permitir, con un simple mando a distancia, somos los reyes del mambo,
pero esto tiene su inconveniente; cada día nos sobra más grasa y
nuestro corazón se debilita. O sea, mal si ando, mal si no ando.
En fín, ¡esta es nuestra
vida!, por eso no me gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario